En una aburrida charla de la que no me he enterado, por voluntad propia, de absolutamente nada he empezado a navegar por las páginas de los medios españoles y me ha sorprendido un titular.
‘Carlos Felipe de Suecia escandaliza a su país’. Ese era el titular. Me he metido de inmediato buscando uno más de los maravillosos escándalos de la realeza europea pero me he encontrado con una chorrada más de la familia más sosa de todas las sangres azules del continente: la sueca.
Esta vez el protagonista era el hermano. El chico. Ni Victoria ni Magdalena, que son las que interesan. Bueno, la cosa es que el pobre mozo ha sacudido la vida social de su país tras haber roto su relación de diez años con una solemne ejecutiva… por esta tipa:
Modelo, ex concursante del ‘Hotel Glam’ de Suecia y ha aparecido desnuda en alguna revista. Todo es mucho para la realeza. Esa supuesta realeza adaptada ya a la clase plebeya.
Aún así, apoyo a los Reyes.

Los Reyes son como un mechero debajo del mar.
No sirven para mucho.